Comprobar si tu operadora cumple
Haz la prueba por cable, a distintas horas y con el resto de dispositivos parados. Si recibes mucho menos del 80 % de lo contratado de forma repetida, tienes datos para reclamar (y una imagen que adjuntar).
Mide tu conexión real en menos de un minuto: bajada, subida, ping y jitter. Sin registro, sin instalar nada y también desde el móvil.
Conexión detectada: comprobando…
🔒 100 % privado. La medición ocurre en tu navegador y el historial se guarda solo en tu dispositivo. Sin registro y sin cuentas.
Escribe la velocidad de bajada que tienes contratada con tu compañía y te decimos qué porcentaje estás recibiendo de verdad.
Va bien Justo Se queda corta
Los resultados son orientativos: el wifi, el dispositivo, una VPN o la hora del día pueden cambiarlos. Repite la prueba varias veces para hacerte una idea real.
Repite el test a distintas horas o en distintas habitaciones y compara. Se guarda solo en este navegador, en tu dispositivo.
Todavía no has guardado ninguna prueba. Haz un test y pulsa «Guardar en el historial» para empezar a comparar.
Bajada Subida
| Fecha | Etiqueta | Bajada | Subida | Ping | Conexión | Acciones |
|---|
No hay que registrarse ni instalar nada. Elige el test rápido de 10 segundos o el completo si quieres más precisión.
La aguja se mueve mientras se mide el ping, la bajada y la subida enviando y recibiendo datos reales contra un servidor de medición.
Te decimos en lenguaje claro para qué te da tu conexión, qué porcentaje recibes de lo contratado y puedes guardar la prueba o descargarla como imagen.
Haz la prueba por cable, a distintas horas y con el resto de dispositivos parados. Si recibes mucho menos del 80 % de lo contratado de forma repetida, tienes datos para reclamar (y una imagen que adjuntar).
Mide en el salón, en el dormitorio y en la cocina guardando cada prueba con su etiqueta. La gráfica del historial te enseña dónde llega bien el wifi y dónde no.
Para videollamadas estables importa tanto la subida y el jitter como la bajada. El veredicto te dice si tu conexión aguanta un día de reuniones o se va a entrecortar.
En los juegos manda el ping, no los megas. Comprueba tu latencia y tu jitter antes de echarle la culpa al mando.
Haz un test con wifi y otro con los datos del móvil, guárdalos con etiqueta y compáralos en la misma gráfica. A veces la sorpresa es grande.
Un test de 10 segundos al llegar te dice si vas a poder trabajar desde ahí o si vas a necesitar tu propio router 4G.
Un test de velocidad mide cuatro cosas distintas y conviene no confundirlas. La velocidad de bajada es la que usas al ver vídeo, navegar o descargar, y es la que anuncian las operadoras. La velocidad de subida es la que sostiene tu cámara en una videollamada, las copias de seguridad en la nube o el envío de archivos. El ping es el tiempo de reacción de la conexión, y el jitter mide lo estable que es ese tiempo de reacción. Una conexión de 600 Mbps con jitter alto da peores videollamadas que una de 100 Mbps estable.
Para que el resultado se parezca a la realidad: conecta el ordenador por cable al router si quieres comprobar lo que entra en casa, o quédate en wifi si lo que quieres saber es qué llega a esa habitación en concreto. Cierra las descargas, las copias en la nube y el vídeo en otros dispositivos, desactiva la VPN, y repite la prueba al menos tres veces en momentos distintos del día. Guarda cada prueba en el historial: la media de varias mediciones vale mucho más que una sola.
La velocidad contratada se mide en el router. A partir de ahí, el wifi pierde por distancia, por paredes y suelos, por interferencias con las redes vecinas y por la antena del propio dispositivo. Un móvil moderno pegado al router puede acercarse a la velocidad contratada; el mismo móvil dos habitaciones más allá puede quedarse en la mitad o menos. Si la diferencia es enorme, prueba a mover el router a un sitio central y despejado, usar la banda de 5 GHz cuando estés cerca, y valorar un repetidor o un sistema mesh para las zonas alejadas.
Para una persona que navega y ve series en HD, 50 Mbps sobran. Para una casa con varias pantallas en 4K a la vez, entre 300 y 600 Mbps van holgados. Para teletrabajar lo importante es tener al menos 5–10 Mbps de subida estables. Y para jugar online, un ping por debajo de 60 ms con jitter bajo importa más que contratar el paquete más caro. Antes de subir de tarifa, mide: mucha gente paga por megas que su wifi o su dispositivo nunca van a entregarle.
La herramienta descarga y sube archivos de prueba reales contra la red de medición de Cloudflare, repartidos en varias rondas de tamaño creciente, y calcula la velocidad con el tiempo que tarda cada ronda. El ping se obtiene con varias peticiones muy pequeñas: se descarta la primera (que incluye el establecimiento de la conexión) y se toma la mediana. El jitter es la variación media entre mediciones consecutivas. Todo el cálculo se hace en tu navegador.
El ping (o latencia) es lo que tarda un dato en ir desde tu dispositivo hasta el servidor y volver, medido en milisegundos. No tiene que ver con los megas: aunque tengas 1.000 Mbps, un ping alto hace que las páginas parezcan lentas, que las videollamadas se pisen y que en los juegos online reacciones tarde. Por debajo de 30 ms es excelente, hasta 60 ms es bueno, y a partir de 100 ms empiezas a notarlo.
El jitter es lo que varía el ping entre una medición y la siguiente. Un ping de 20 ms constante es mucho mejor que un ping que salta entre 10 y 90 ms. El jitter alto es el culpable típico de que una videollamada se entrecorte aunque la velocidad sea buena. Por debajo de 10 ms es estupendo; por encima de 30 ms hay algo inestable, normalmente el wifi o la línea saturada.
Porque intervienen muchas cosas: la hora del día (por la tarde-noche hay más gente conectada), el wifi y la distancia al router, las paredes, los dispositivos que estén descargando en ese momento, tu propio ordenador o móvil e incluso el navegador. Por eso conviene repetir la prueba varias veces y en distintos momentos: la media dice mucho más que una medición suelta. Guarda cada prueba en el historial para comparar.
Como referencia: navegar y redes sociales, 5 Mbps; ver series en HD, 8 Mbps; 4K, entre 25 y 35 Mbps por pantalla; videollamadas de trabajo, 8 Mbps de bajada y al menos 3 de subida; jugar online, importa más el ping (por debajo de 60 ms) que los megas; teletrabajar con nube y archivos grandes, 20 Mbps de bajada y 5 de subida. Si en casa sois varios, suma lo que vaya a usarse a la vez.
Lo habitual es que la velocidad contratada sea la que llega al router por cable, no la que llega a tu dispositivo por wifi. El wifi pierde por distancia, paredes, interferencias con los vecinos y por la antena del propio dispositivo. También influyen los equipos antiguos y la saturación de la red. Como referencia: por cable, recibir entre el 80 % y el 100 % es normal; por wifi, entre el 50 % y el 80 % es lo habitual. Si por cable y a horas distintas recibes menos del 80 %, tienes motivo para reclamar.
Sirve como indicio y para abrir la conversación, sobre todo si adjuntas varias pruebas hechas a distintas horas, mejor por cable que por wifi y con el resto de dispositivos sin descargar nada. Puedes descargar el resultado como imagen y adjuntarlo a la reclamación. Ten en cuenta que las operadoras suelen usar sus propias mediciones como referencia oficial, así que tus pruebas son un apoyo, no un peritaje.
Porque la mayoría de conexiones son asimétricas por diseño: se da por hecho que descargas mucho más de lo que subes. En fibra simétrica la bajada y la subida son iguales; en cable, ADSL o móvil la subida suele ser una fracción. La subida importa más de lo que parece: es la que sostiene tu cámara en las videollamadas, las copias de seguridad en la nube y el envío de archivos grandes.
Sí, la prueba funciona igual en el móvil que en el ordenador, por wifi y con datos móviles. Dos avisos: con datos, la prueba consume (unos 25 MB en modo rápido y hasta 80 MB en modo completo) y la velocidad móvil cambia mucho según la cobertura y la hora. Si tu navegador lo permite, la herramienta indica el tipo de conexión detectado; si no, puedes anotarlo tú con una etiqueta al guardar la prueba.
No. La medición ocurre en tu navegador y el historial se guarda solo en tu dispositivo, en el almacenamiento local del navegador. No hay registro, ni cuenta, ni base de datos: si borras los datos de navegación, se borra el historial. Tu IP y tu operadora se consultan a un servicio público de geolocalización solo para mostrártelas en pantalla.